marzo 30, 2009

Instante



Desnudos los dos
Escrutándonos los cuerpos
Arrancándonos la mirada
Desgajo con mis dedos tu piel
Ser así piel. Tu piel
Y hendirte la carne
Y devorarte el aliento.
De todos los mares que he navegado
Sobre los jardines de tu espalda quiero descansar
Mi lengua es pájaro allí
Pájaro que se pierde
En los recónditos de tu cuerpo.
Y así te quiero
Preso entre mis piernas.
Olvido esta noche la palabra ensayada de tus labios
Hoy no quiero escapar
Es entrega
Aunque sea solo por este instante.

marzo 19, 2009

El último día


(Foto: in home)


"Zeus no podría desatar las redes
de piedra que me cercan. He olvidado
los hombres que antes fui; sigo el odiado
camino de monótonas paredes que es mi destino.
Rectas galerías que se curvan en círculos secretos
al cabo de los años. Parapetos
que ha agrietado la usura de los días.
En el pálido polvo he descifrado
rastros que temo. El aire me ha traído
en las cóncavas tardes un bramido
o el eco de un bramido desolado.
Sé que en la sombra hay Otro, cuya suerte
es fatigar las largas soledades
que tejen y destejen este Hades
y ansiar mi sangre y devorar mi muerte.
Nos buscamos los dos. Ojalá fuera
éste el último día de la espera
"

El laberinto
Jorge Luis Borges

octubre 24, 2008

Quiero!


"Prendo los ojos y una lluvia de brillantina se despierta. Las luces de colores me iluminaron pero, yo no quiero ser actor de mi teatro. Voy a comerme las lamparitas para dejar el sol y la luna. Las butacas serán de viento, el techo a cielo abierto, la entrada a voluntad. Quiero que mi vida cambie para siempre, siempre; no quiero lastimar a nadie pero tengo las ganas a filadas."
Pablo Faro

octubre 17, 2008


Solo pensó en abrir la ventana y respirar...

octubre 09, 2008

Palabras que caen

Un café frío
Dice que afuera hay viento.

Sufre de insomnio
y recuerda el rocío caer sobre sus mejillas.

Cierra los ojos y vuelve a tener once años
Se inunda del olor a tierra mojada.

Vuela.

Pero el viento la despierta
La regresa al mundo de agrietados relojes.

Dice que afuera hay viento.

Ella piensa: "perro que ladra no muerde".

septiembre 14, 2008

Madre

Fuiste verdes, flores y mates
Sonrisas de sábados
Brisa de primavera
Perfume de jazmín.

Fuiste un festejo de vida
Las manos tibias
La caricia eterna
La melodía que amansa.

Dueles aún aquí en mi garganta.
Las palabras más difíciles de dibujar
Esas que me desnudan
Esas que me despojan de mi carne.

Luchadora incansable, no te ganó el cansancio.
Ganaste la pulseada.
Ahora tu alma no necesita piernas para andar
Ahora eres libre como viento.

agosto 18, 2008

De tiempos


"Como una carretilla de pedruscos,
cayéndole en la espalda, vomitándole
su peso insoportable,
así le cae el tiempo a cada despertar.
(...)
Hablo de mí, cualquiera se da cuenta,
pero ya llevo tiempo (siempre tiempo)
sabiendo que en mí estás vos también,
y entonces:

No nos alcanza el tiempo,
o nosotros a él,
nos quedamos atrás por correr demasiado,
ya no nos basta el día
para vivir apenas media hora..."

Fragmento de "Ándele", de Julio Cortázar.

agosto 12, 2008

Crepúsculo


Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo.

Matsuo Bashô

agosto 09, 2008

Café de los Angelitos


"...Y en el dulce rincón que era mío,
su cansancio la vida bosteza.
Por qué nadie me llama a la mesa de ayer?
Por qué todo es ausencia y adiós?"
"Café de los Angelitos". Cátulo Castillo y José Razzano

agosto 03, 2008

¡Ha salido el sol!

Sus días se habían teñido de grises, de domingos.
Y fueron días, noches, noches, mil veces noche.


De pronto, esos lirios sombríos comenzaron a desgajarse

Sus pétalos cayeron como pequeñas perlas.

Sutil fue la huida de esa sombra.

Sus pupilas se despejaron
Ahora florece lentamente.
¡Ha salido el sol!

julio 20, 2008

Solo piensa

Cierra sus ojos y piensa. La agota el hastío. Su mente se tiñe de blanco, de negro, de rojo, de azul. Se agota. Abre sus ojos. Piensa. Piensa en no pensar. No puede. Le duele. Sabe bien que equivocó su pluma. Impulsos que apresuraron el deseo. Su tiempo la traicionó. Una advertencia desoída (o eso intenta).
Y aún así –a pesar de todo- decide arriesgarse.

julio 15, 2008

.

Mataré las tropillas incesantes de mi pecho

El fuego de mis ojos se extinguirá lentamente

Absorta la palabra quedará sin su música.

Y así,

un día,

dejaré

–al fin-

de nombrarte.

julio 03, 2008

"Miedo"


" Aquí, sobre tu pecho, tengo miedo de todo;
estréchame en tus brazos como una golondrina
y dime la palabra, la palabra divina
que encuentre en mis oídos dulcísimo acomodo.

Háblame de amor, arrúllame, dame el mejor apodo,
besa mis pobres manos, acaricia la fina
mata de mis cabellos, y olvidaré, mezquina,
que soy, ¡oh cielo eterno!, sólo un poco de lodo.


¡Es tan mala la vida! ¡Andan sueltas las fieras!...
Oh, no he tenido nunca las bellas primaveras
que tienen las mujeres cuando todo lo ignoran.


En tus brazos, amado, quiero soñar en ellos,
mientras tus manos blancas suavizan mis cabellos,
mientras mis labios besan, mientras mis ojos lloran. "

"Miedo". Alfonsina Storni.

junio 02, 2008

Saudade


"Las sombras que a la pista trajo el tango
me obligan a evocarla a mí también,
bailemos que me duele estar soñando
con el brillo de su traje de satén".
Homero Manzi

mayo 19, 2008

No posees ni el cielo
ni el infierno.
Solo posees esta parcela
abandonada.
Derruida.
Olvidada.

mayo 07, 2008

Silencios

La palabra se desdibujó.
Y ese silencio acabó con ellos.
El tiempo
-ese divino “tesoro” de los mortales-
acabó con ellos.
Destellos de luz que terminaron extinguiéndose por completo.
Ese mismo silencio, que en pretéritos estaba poblado de sentidos,
quedó hueco.
Y así, sus lenguas quedaron inmóviles,
eternamente.



Digamos que un silencio puede construirse como un lenguaje enriquecido de sentidos, potenciado por el momento.
O digamos también que puede convertirse en el producto de un andamiaje de palabras nunca dichas.
Aunque he leído por ahí que “El silencio es el padre y la madre de la palabra. No hay palabra sin silencio. No hay sonido, no hay música, sin silencio”.
Pero, ¿por qué molesta tanto?, ¿por qué la necesidad de decir algo para llenar ese “espacio”?
En este mundillo de ideas, John Cage (a quien he conocido a través de bella persona) dirá que “…aún en el entorno más aislado posible escucharemos los sonidos del torrente sanguíneo y del sistema nervioso…”
O como bien lo ha dicho Miles Davis, “el silencio es el ruido más fuerte, quizá el más fuerte de todos los ruidos”.
Sin entorpecer demasiado la idea, agrego las palabras de Eugenio de Andrade (poeta portugués) al respecto: “el silencio es mi mayor tentación. Las palabras, ese vicio occidental, están gastadas, envejecidas, envilecidas. Fatigan, exasperan. Y mienten, separan, hieren. También apaciguan, es cierto, pero ¡es tan raro! Por cada palabra que llega hasta nosotros, aún caliente de las entrañas del ser, cuánta baba nos resbala encima al fingir la música suprema”.