Hay libros que se escriben sobre la carne misma.
Son esas cicatrices que nos hablan
y sangran
cuando el tiempo se rinde a su derrota
un puñado de signos que apenas
comprendemos
y eran el beso intacto de la vida.
Fragmento de "La Sed" de Ada Salas.
Pienso, luego... no no no, Existo y pienso!
Hace 15 años